¿Pilates máquinas o suelo?

¿Pilates máquinas o suelo?

Pilates máquinas trabaja unas capacidades físicas y Pilates suelo otras

Ambas maneras de trabajar cubren el total del espectro de las cualidades físicas necesarias para la salud y el movimiento, tanto Pilates máquinas como suelo son beneficiosas para la salud, la clave está en hacerlo bien.

Es la eterna pregunta y no hay una respuesta única pues ambas maneras de practicar el Método Pilates son excelentes para mejorar la higiene postural, mantener y aumentar la forma física y, sobre todo, mejorar el estado de salud aunque son diferentes la una de la otra aportando beneficios diferentes así como diferentes son los ejercicios, el espacio en el que se realizan, la atención que requieren y también el esfuerzo que exigen.

Pilates en suelo se realiza sobre colchoneta y puede incluir algún material pequeño. Practicándolo conseguimos mejorar especialmente, además de lo anteriormente mencionado, la resistencia muscular y la propiocepción. Esta forma de trabajar tiene la ventaja de que se puede realizar de manera presencial y también online.

 

Pilates en máquinas se realiza sobre cuatro aparatos diferentes que obligan a trabajar en posiciones y rangos de movimiento muy interesantes e imposibles de reproducir en el suelo. Entrenando de esta manera conseguimos aumentar la fuerza, la motricidad y la funcionalidad.

Ambas maneras de entrenar se complementan y son una entidad por si mismas, por tanto, a lo largo de una semana se pueden hacer las dos o solo una, da igual, el beneficio está garantizado siempre que la ejecución sea correcta y esto es responsabilidad tanto de la persona que imparte la clase como del alumno que la realiza.

 

Si has tenido una mala experiencia con este método, si te has hecho daño en suelo y por eso ahora buscas practicar en máquinas, o al contrario, pregúntate si ha podido ser por una mala ejecución y si esa mala ejecución ha podido ser motivada por las indicaciones que has recibido en clase o por no haber seguido o no haber podido seguir esas indicaciones. Son muchas las causas que nos pueden llevar a una sobrecarga o a la exacerbación del dolor, sobre todo realizando una actividad física que, probablemente, nos ha sido recomendada precisamente por estar lesionados.

En base a lo dicho puedo afirmar que Pilates máquinas y suelo son beneficiosos cuando cumplimos con unos requisitos fundamentales que son los “Principios del Método Pilates”, requisitos posturales y de movimiento imprescindibles para que la práctica sea beneficiosa, saludable, fortalecedora y diferente de una sesión de pesas o gimnasia de mantenimiento en el gimnasio, sin indicaciones ni supervisión especializada.

En clase de Pilates hay que superar los retos neuromusculares que te propone el profesor en cada momento, porque una clase de pilates es un continuo pensar en hacer y hacer con eficacia.

No es lo mismo elevar lateralmente una pierna pensando en que el ejercicio es subir y bajar que pensar que para elevar la pierna necesitamos a los músculos abductores, que para bajarla ahí están los mismos abductores trabajando excéntricamente en su lucha contra la fuerza de la gravedad, que las costillas han de estar cerradas y el ombligo conectado para inmovilizar la columna y que el ejercicio es específico de cadera, …, en fin, muchas cosas que los profesores van indicando y que, a veces, caen en saco roto porque pensamos que es suficiente con acudir a clase y moverse un poco.

El Método Pilates no es un trabajo físico terapéutico si se practica mal y tampoco lo es por realizarse en suelo o en máquinas. La clave está en que, independientemente de la modalidad de práctica que elijas, lo realices conscientemente, elijas un sitio especializado en el que tengan en cuenta tus particularidades y el momento en el que te encuentras y, sobre todo, traslades a tu vida e interiorices todo lo que aprendes en clase pues no se trata de hacer y olvidar sino de interiorizar para poder cambiar y hacernos menos daño con las actividades del día a día, sean las que sean.

Y si lo que quieres es aprender a enseñar, fórmate con nosotros, empieza ya

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Por Vicky Timón

Pilates para la espalda

Pilates para la espalda

Mas salud y menos dolor con Pilates para la espalda

Actualmente hay mas personas que eligen pilates para la espalda que para aumentar o mejorar la forma física y esto es debido a la popularidad que está consiguiendo gracias a los medios de comunicación, al boca a boca y a la recomendación de los médicos.

Si aprendes e integras los aspectos básicos del Método, es decir, los Principios del Método Pilates y practicas los ejercicios una o dos veces en semana, seguramente podrás gestionar de manera exitosa las crisis de dolor, o por tu cuenta o acudiendo a un terapeuta que te ayude a salir de la crisis en muchas menos sesiones que antes.

Vivir con dolor es, en cierto modo, perder un poco de vida, sin embargo aceptar el dolor mientras está presente, escucharlo y tomar las medidas oportunas para combatirlo, sin perjudicar nuestra salud general, es un camino posible.

No digo que los medicamentos no sean necesarios, o las terapias invasivas, ambos lo son en muchas ocasiones, pero si cuidáramos nuestra salud con estas pequeñas cosas que pueden formar parte de la vida como mantener una postura correcta en las acciones del día a día, beber el agua suficiente, comer fruta y verdura en cantidad, eliminar las grasas saturadas, caminar media hora diaria, etc., etc., podríamos necesitar menos los medicamentos y también podríamos ser mas felices…, porque el dolor da tristeza.

Pilates para la espalda te ayuda a conseguir una espalda sana

Para empezar y conseguir beneficio es suficiente con estos cinco consejos que son algunos de los Principios del Método Pilates explicados de manera muy sencilla

1. Camina erguido, con el cuerpo colocado en la línea perpendicular entre suelo y techo, evitando posturas lesivas típicas como las de flexión de cadera, la cifosis o “chepa” y la cabeza adelantada.

  • La flexión de cadera en la ambulación produce sobrecarga lumbar y acortamiento crónico de los flexores de cadera (fibras altas del cuádriceps y psoas).
  • La hipercifosis provoca sobrecarga lumbar, de media espalda y aumento de la lordosis de la zona cervical, dibujando en tu espalda tres curvas mucho mas evidentes de lo que deberían ser y las tres pueden producir dolor y lesión.
  • La cabeza adelantada somete a mucha tensión a la musculatura posterior del cuello, al trapecio y, además, rectifica el tramo cervical.

2. Cuando te sientes en una silla hazlo erguido, con la cadera neutra (isquiones clavados en la base del asiento) y la columna elongada, tanto si la apoyas en el respaldo como si te mantienes en vilo. Hazlo aunque cueste y descansa de vez en cuando. Verás que, con el paso del tiempo, tienes que descansar menos y la postura que, al principio resultaba artificial e incómoda, se convierte en habitual, protectora y cómoda.

3. Practica el cierre de costillas y la conexión del ombligo hasta que se vuelvan mecanismos automáticos en tu postura, y si nunca se vuelven automáticos es que no los estás practicando lo suficiente o no sabes como hacerlo. Se trata de colocar el abdomen plano, ni hundido hacia dentro ni prominente hacia fuera y hacer la intención, aunque no sea visible, de retirar la zona del vientre de la cinturilla del pantalón.

4. Respira con fluidez, sin bloqueos y aprovecha algunos momentos del día para hacerlo de manera consciente. Una respiración correcta, completa y amplia, es imprescindible para la  nutrición de la sangre, que necesita ese oxígeno para estar completa y realizar correctamente sus funciones orgánicas. Además, el diafragma, músculo principal de la respiración, ha de moverse hacia arriba y hacia abajo ampliamente, si no respiras con fluidez esto no ocurrirá.

5. Aleja los hombros de las orejas y atrásalos con moderación. Esta posición de los hombros coloca las escápulas en su sitio anatómico correcto y genera menos carga en la musculatura del cuello y los hombros. Recuerda o apunta por primera vez en tu cuaderno de ruta que si sobrecargas arriba (zona dorsal, hombro y cuello) lesionas abajo y si sobrecargas abajo (zona lumbar y cadera) lesionas arriba.

Animo, integra estas acciones en tu día a día, en tu postura. No resultará fácil pues acabar con los malos hábitos requiere un esfuerzo y bastante tiempo de trabajo consciente pero te aseguro que se consigue y el resultado merece la pena.

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Por Vicky Timón

Media rueda. Cien. Twist. Pilates en un Clic. Curso de Pilates. Parte 1

Media rueda. Cien. Twist. Pilates en un Clic. Curso de Pilates. Parte 1

Esta es la primera entrega de lo que será el Método completo de los ejercicios de Pilates en Suelo, con una demostración sencilla y rápida de cada ejercicio.  Prometo ir haciendo publicaciones periódicas pero no me atrevo a decir cuanto tardaré pues dependerá del tiempo libre que me deje el trabajo. 

Soy Vicky Timón y te invito a visitar mi canal de Youtube para aumentar la información de este blog.

Para entender y aprender los Principios del Método Pilates visualiza este vídeo

Sin saber cuales son los Principios, o si no los estás aplicando a los ejercicios, no estás haciendo Pilates pues éstos son la base del Método y la diferencia entre hacer gimnasia y hacer Pilates.

Es más, traslada este aprendizaje a los movimientos de tu día a día. 

Y ahora vamos a ver MEDIA RUEDA, CIEN y TWIST

Tres ejercicios de distinto nivel que acabarán formando parte habitual de tus clases de Pilates. Los dos primeros son Abdominales y el tercero es Mixto.

Los ejercicios del Método Pilates se suelen clasificar por niveles (Nivel 1, 2 y 3), sin embargo, aquí los clasifico por zonas de trabajo: Abdominal, Tren superior, Tren inferior y Mixtos.

Notarás el trabajo de la zona aunque dentro de cada zona el efecto del ejercicio estará focalizado, por un lado, en grupos musculares concretos y por otro lado en aquellos músculos que participan en la correcta colocación del cuerpo para llevar a cabo los Principios del Método, sea el ejercicio que sea el que estemos haciendo.

Media rueda es un ejercicio básico que trabaja la articulación de columna y el abdomen. Ha de hacerse pensando siempre en elongar toda la columna pero, especialmente, la zona lumbar. Por otro lado, la contración de la zona abdominal inferior es protagonista.

Cien es el ejercicio ventilatorio por excelencia y consiste en respirar, inhalando cinco veces o durante cinco segundos y exhalando de la misma manera. Pilates lo indicó como yo lo muestro pero puedes bajar la intensidad modificando la posición de las piernas e, incluso, haciéndolo sentado.

Twist es un ejercicio mixto porque sentimos el trabajo en distintas partes del cuerpo. La claves son mantener la columna elongada y la cadera neutra, de hecho, es lo que más cuesta, todo un reto. El resto es trabajo de los abdominales oblicuos.

Espero que te haya gustado, servido e, incluso, disfrutado.

Nos vemos en la siguiente entrega

Puedes encontrar mi libro en Amazon y comprando online en las grandes tiendas habituales (Casa del Libro, Fnac, etc).

Todo practicante le puede sacar provecho y también los profesionales pues no escatimo en aportar información, claves, ilustraciones, etc.  

¿De verdad estás haciendo rehabilitación?

Para algunos seguro que me estoy metiendo donde no me llaman porque no soy médico rehabilitadora, ni fisioterapeuta, ni ostento titulación alguna relacionada con el ámbito sanitario según está establecido hoy en día en España, sin embargo, sí con la salud, soy osteópata, acupuntora y Técnico Superior de Medicina Tradicional China.

En los años que llevo dedicada a mejorar la movilidad de los pacientes no dejo de ver que, en muchos casos, la rehabilitación prescrita por los seguros médicos privados son insuficientes. No distinguen en edad ni condición física, no distinguen entre una patología aguda ni crónica ni post quirúrgica. Si el paciente no mejora se hacen mas sesiones pero no se revisa su caso con atención y si sigue sin mejorar las sesiones se acaban sin solución. El servicio no siempre es así, a veces damos con un médico rehabilitador y fisioterapeutas que se entregan, ojalá fuera siempre así.

Esta forma de proceder puede funcionar en algún caso pues hay lesiones o dolencias que se curan con el tiempo y al fin y al cabo recibir todos los días electroestimulación, 5 minutos de masaje y hielo algo hace.

Y lo mismo que critico este sistema, también elogio la labor de los fisioterapeutas que hacen su trabajo como si estuvieran cobrando normal y no míseramente, haciendo lo posible por sanar en los pocos minutos que tienen para trabajar con cada paciente.

Elogio a las clínicas que sí prometen rehabilitar hacen justamente eso, sin escatimar minutos, todos sabemos que trabajar con sociedades es duro porque se cobra poco y frente a eso solo cabe atender a muchas personas en un día. A esas clínicas y profesionales que saben como se llama su paciente y como evoluciona les doy las gracias por lo que han hecho por mi cuando he tenido la suerte de dar con uno de ellos.

A los que, aún teniendo la posibilidad de hacer bien su trabajo, no lo hacen, no les doy nada. Estos fisioterapeutas cansados de trabajar en estas condiciones de hoy en día tendrían que plantearse el siguiente asunto con seriedad: ¿estoy beneficiando a mis pacientes como cuando estudiaba la carrera pensaba beneficiarlos?, ¿me he quemado hasta el punto de no hacer bien mi trabajo, con descuido y sin gotita de amor?, ¿trabajaría de otra manera si tuviera más tiempo y cobrara mejor?… Que difícil, ¿verdad?. Tener mas tiempo y cobrar mejor. Entonces, ¿Qué hacemos?, ¿Cuál es la solución?.

Personalmente tuve la experiencia de caer en manos de una fisioterapeuta, con cierta fama en el pueblo en el que vivo, para recuperarme de una operación de rodilla compleja, reincidente y con una técnica que en aquel momento no se conocía apenas, injerto de tejido de cadaver.

Soy deportista, mi profesión enseñar a mejorar el movimiento y la funcionalidad del cuerpo sin caer en la lesión y la rodilla me tiene que durar todavía unos años hasta que necesite una prótesis. Pues bien, aunque la fisioterapeuta me dijo que conocía mi lesión y cómo se había realizado la cirugía, me indicó unos ejercicios contraproducentes y durante las maniobras de movilización de la articulación hacía una técnica que, mas adelante se supo, que me estaba desinsertando el injerto.

Aunque a los osteópatas nos está prohibido usar la palabra “rehabilitación” yo rehabilito rodillas, hombros, zonas lumbares, etc.,

Y sabía que lo que estaba ocurriendo no estaba bien pero, pensando en que quizás fuera yo la que estaba desinformada, la dejé hacer, confiando en su profesionalidad.

Al mes, el cirujano me dijo que no volviera a este sitio pero volví para contarle lo que había pasado y me dijo que ella sabía mucho más de rehabilitar que los cirujanos, que cada uno a su tarea y que en quien debía confiar era en ella. Acabé  recuperando la movilidad y funcionalidad de la rodilla por mi misma.

Quiero pensar que esto que me ha ocurrido a mi es un caso aparte, un caso de falta de reciclaje, de profesionalidad, de humildad y de egocentrismo.

Está claro que prefiero a los que hacen poco que a los que lo hacen mal. Los primeros dejan paso a los que si hacen las cosas bien y ponen empeño y los segundos hacen daño. Pero lo que realmente me gustaría y prefiero es que si vamos a rehabilitación nos rehabiliten, que si no saben o no pueden lo digan para así tener la oportunidad de buscar a otro profesional.

Por Vicky Timón

Movimiento por la vida

Movimiento por la vida

            Estimados lectores, alumnos, amigos, esta carta parece un eslogan pro vida y no lo es, aunque en parte si, depende de cómo lo mires.

      Toda mi vida, desde que tengo recuerdo, me ha apasionado lo maravilloso que es el cuerpo humano. Su fuerza, elasticidad, flexibilidad, coordinación y resistencia y también la ausencia de las mismas.

  •  ¿Porqué unas personas se mueven bien y otras no tan bien?
  •  ¿En que reside la diferencia entre unos y otros?
  •  ¿Cómo hacer para que el que no percibe el movimiento como algo natural y fluido llegue a entender su cuerpo y a amarlo tanto como para querer moverlo bien y entender lo que antes no entendía?
  •  ¿Qué es lo que necesita aquel que, teniendo una excelente forma física, se lesiona en su deporte?
  • ¿Cuál es la manera adecuada de entrenar, en caso de no pertenecer ni a un grupo ni a otro, para mantener la salud a lo largo de toda la vida, que es una maratón de alta resistencia?

         Estas preguntas son mi motor, mi vocación nace con ellas y crece a medida que voy planteándome mas preguntas cada día. Son preguntas a las que intento dar respuesta, en algunos aspectos ya estoy lista para examen y en otros todavía en fase de estudio. Imagino que será así siempre porque siempre habrá algo que aprender y poner en práctica, siempre habrá un movimiento que observar pues el ser humano vive moviéndose y así nos mantenemos vivos.

            Sin embargo parece que nos hemos olvidado de esto, lo mismo es porque hemos perdido esa carga genética que          antaño nos salía por los poros cuando, si no nos movíamos, podíamos ser devorados por un oso.

            No hace mucho subíamos mas escaleras, ahora cogemos el ascensor para subir a un segundo piso y también cogemos el coche para ir a hacer la compra, por pequeña que sea o cerca que esté la tienda, se acabó la época dorada de los carritos de la compra.

            Ahora realizamos tareas demasiado repetitivas durante demasiado tiempo, sin descanso, como manejar el ratón del ordenador o teclear en los teléfonos o en la tablet. Pasamos tantas horas haciendo este tipo de cosas que merece la pena invertir en aparatejos para paliar los efectos de las tendinitis de dedos, muñeca, codo y hombro.

            Me pregunto donde han quedado los juegos tradicionales de los niños en el parque, esas pistas de tierra para jugar a las chapas a las que le poníamos las caras de los futbolistas. Los “guas” súper redonditos y con la profundidad justa para sacar las canicas ganadoras… Hay madres que me cuentan que sus hijos todavía juegan a estas cosas pero yo no veo ni a los niños ni los rastros de sus juegos en la calle, la verdad es que también me cuesta ver parques en los que se permita hacer agujeros, el espacio externo se ha convertido en un “prohibido pisar el césped”, “prohibido perros”, “prohibido hacer pistas de chapas” y “prohibido salir de la puerta de tu casa hacia fuera”.

            Si reducimos espacio, reducimos movimiento. Si reducimos movimiento nuestras articulaciones dejan de nutrirse y lubricarse, los tendones se calcifican en cuanto los usamos un poco más porque no están acostumbrados a moverse, se sobrecargan, se lesionan y deciden volverse rígidos para que ya, nunca mas, podamos generar movimiento con ellos. Movimiento, movimiento….

            Aunque la vida haya cambiado, aunque estemos evolucionando hacia el sedentarismo a marcha extremadamente veloz, aunque creas que tu eres de los que se sigue moviendo, dale una vuelta a eso y muévete más pero muévete bien. Usa los dos brazos por igual, realiza movimientos fluidos y amplios, inicia la subida de los escalones cada vez con una pierna, lávate los dientes con una mano un día y al día siguiente con la otra. Tírate al suelo y revuélcate de vez en cuando, sostén el peso de tu cuerpo con los brazos, cuélgate de alguna barra cuando veas columpios e, incluso, tírate por el tobogán. Y, por supuesto, también puedes elegir una actividad deportiva, un tipo de ejercicio que te satisfaga para así programar tu esfuerzo físico y obligarte a hacerlo de manera continua.

Un beso a todos¡¡